Zeinab Jalalian, la única presa política condenada a cadena perpetua en Irán.

jobana

Zeinab Jalalian, presa política kurda, es la única presa política condenada a cadena perpetua en Irán. Desde su detención hace siete años, sus derechos básicos se han violado en repetidas ocasiones y de muchas maneras. Además de estas violaciones, ha sido privada del acceso a los servicios de salud en la cárcel de Khoy.

Zeinab Jalalian fue detenida en 2008 en una carretera en Kermanshah. Fue condenada inicialmente a muerte por su presunta pertenencia al Partido por la Vida Libre en Kurdistán (PJAK), alegaando actividades armadas contra la República Islámica de Irán. La pena de muerte fue conmutada a cadena perpetua en 2009. Aunque Zeinab está cumpliendo su condena en la cárcel, no tiene acceso a las instalaciones médicas, medicamentos y tratamientos necesarios para las enfermedades físicas causadas por el sistema penitenciario tras años de torturas. Por otra parte, se concedió una licencia médica, condicionada hasta que haga una confesión en la televisión para los medios estatales de Irán. Ella se ha negado constantemente a hacerlo.

Zeinab Jalalian ha sido diagnosticada con conjuntivitis y, como resultado, está a punto de perder su vista. Además de la conjuntivitis, los largos años de detención y maltrato físico han dado lugar a varias problemas físicas graves, entre ellos, una infección del intestino delgado y sangrado gastrointestinal, por la que necesita acceso inmediato a la medicación y tratamiento especializado. Aunque su familia ha aceptado pagar por los gastos médicos, el Ministerio de Inteligencia todavía tiene que aprobar su permiso.

Varias asociaciones han realizado un informe riguroso sobre el caso legal de Zeinab Jalalian. Testimonios de testigos presenciales, documentación y pruebas arrojan luz sobre las condiciones injustas a las que sometieron a Zeinab. Además, a raíz de su detención, fue brutalmente torturada. Algunos de los métodos de tortura incluyen: amenazas de violación, golpear su cabeza contra la pared (que causa la fractura en la frente, que más tarde se convirtió en una inflamación del ojo), golpes a sus pies con cables de metal, y las sesiones de interrogatorio con los ojos cerrados, mientras sus manos y piernas estaban atados juntos.

Cumple su condena en una pequeña celda llena de gente, dónde se ve obligada a obedecer los códigos de vestimenta islámicos y usar hijab islámico dentro de la sección de mujeres, limitación en el uso del inodoro o tener descansos al aire libre, incautación y destrucción de sus pertenencias personales, control de sus conversaciones privadas con su familia y otros compañeros de celda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s