Anarquistas expropian un supermercado Bazaar en Exarcheia, Atenas. Comunicado + Vídeo

Bazaar pertenece a Veroukas Group, un opaco grupo de negocios sin web ni detalles de contactos públicos o información financiera. Veroukas es una de las principales cadenas de negocios en Grecia, con una facturación anual de 1.500 millones de euros y 600 tiendas en todo el país y, al menos, 3 en Exarcheia. Afirman tener una capitalización de mercado de 35 millones de euros. Un poco extraño, ya que Bazaar solo tenía más de 40M € en 2014. Por lo tanto, no sabemos cuánto dinero ganan. Pero sabemos cómo lo hacen:
– Al explotar a sus proveedores y trabajadores, que cobran el salario mínimo en los mejores casos, mientras que la compañía está haciendo ganancias millonarias.

– Al especular con los precios de los alimentos, mientras que miles de familias griegas están desnutridas.
– Al proporcionar alimentos a las prisiones estatales a precios ridículamente altos, aprovechando su monopolio y la falta de libertad de elección de sus “clientes”. Personalmente fuimos testigos de esto en la prisión de Kordalos. Por esta sola razón, son nuestro objetivo.
Apoyamos esta operación contra Bazaar y la consideramos parte de un plan de resistencia más amplio contra el modelo de negocios capitalista y, en general, contra cualquier empresa que explota a sus trabajadores y colabora con los bancos estatales y, por tanto, con la troika terrorista. No lo permitiremos en Exarcheia.

Anti-Capitalist Action Brigade

Vídeo: https://vimeo.com/226618577

Alemania: Defendamos el Bosque de Hambach!

Desde hace cinco años el Bosque de Hambach está siendo ocupado. Desde hace cinco años hay personas que construyen cabañas en los árboles e intentan salvar los bosques que se han convertido en su hogar.
A pesar de ello, desde hace cinco años, las excavadoras de carbón están acercándose cada vez más escoltados tanto por los agentes de seguridad como los policías.
Oficialmente, el bosque pertenece a RWE, una empresa de energía gigante que, para ganar energía del lignito, destruye el bosque secular, exterminando espacios vitales y expulsando, en consecuencia, a la gente que vive en sus alrededores. Además de eso, esta empresa produce – sólo viendo la extracción de la región en el Rhein – alrededor del 30% de las emisiones de CO2 del país. Un consorcio que, para maximizar sus ganancias, explota a todo el mundo y contribuye a una situación en que mucha gente está obligada a abandonar sus tierras natales. De todos modos los primeros que sufren el calentamiento global no son las personas que se embolsan las ganancias, sino que es la gente del sur global. Es decir, el conflicto que hay aquí también incluye una lucha contra el imperialismo, la represión y el racismo. Lo que está pasando aquí no es por casualidad sino que es un síntoma del sistema capitalista. Y es así como, nosotros y nosotras desarrollamos estrategias para embestir este sistema.

Así que desde hace cinco años no solo atacamos a RWE sino también a un sistema de abuso de poder y de explotación que facilita el delirio de grandeza de las multinacionales.
Para nosotros y nosotras está muy claro: la lucha por la justicia climática también se dirige a un mundo libre, más allá de las obligaciones capitalistas – un mundo en que los conglomerados no tienen ningún poder sobre la gente y la naturaleza y un mundo en donde todos tenemos el derecho y el coraje de decir lo que pensamos y de defender nuestros principios sin estar acallados y acalladas ante el estado o el sistema de represión.
Con la ocupación del bosque durante todos estos años hemos demostrado que es posible oponer resistencia e ir de la teoría a la práctica. Sólo por medio de una organización en común y mucho coraje hemos conseguido conquistar y conservar este espacio libre.

Pese a la represión, el abuso, el dolor y el esfuerzo, muchos de nosotros y nosotras seguimos aquí listos y listas, al pie del cañón para seguir defendiendo lo que creemos que es correcto y justo.
Por medio de acciones directas hemos conseguido dañar a RWE.A causa del sabotaje, el consorcio ha sufrido perdidas de millonarias. El daño de imagen que hemos generado a través de la visibilización de la destrucción del bosque y extracción del carbón es inconmensurable.
A pesar de que RWE todavía esta excavando carbón y destruyendo todo lo hermoso que puede llegar a ser un ambiente natural, hemos logrado intervenir y generar presión.
En un sistema que permite a algunos pocos a explotar el planeta para su propio beneficio- la resistencia se convierte en obligación.
Ya va siendo hora. Si la extracción del lignito no va a parar no será posible impedir el cambio climático.
A partir de octubre, RWE tiene el permiso de continuar avanzando su proceso de deforestación. Si su plan de deforestar 70 hectáreas se lleva a cabo, no sólo destruyen gran parte del bosque antiguo, sino también arrasan con la única ocupación de un bosque en el territorio alemán.
Ya no sólo se trata de salvar el bosque sino que también se trata de la justicia global y de exigir cuentas a un consorcio.
Eso sólo lo podemos conseguir si somos muchos y muchas!

Todos y todas los(as) que quieren combatir el estado y el capitalismo!
Convertid vuestra teoría en práctica!
Ayudad a conservar este espacio libre, participad en su diseño y defendedlo!

A partir de septiembre vamos a dar clases para poder hacer posible la participación de todos y todas. Vamos a transmitir todas las facultades que son necesarias para ocupar un árbol y para realizar otras acciones. A partir de octubre vamos a ocupar al bosque con tantos medios que será imposible para RWE deforestarlo.

Si no puedes venir, ayúdanos desde el lugar en el que te encuentres. Distribuye este llamado, declara tu solidaridad o ven por un par de días durante la temporada de deforestación (octubre-febrero) e inicia una acción. Contactanos!

hambacherforst.blogsport.de
facebook.com/hambacherforstbesetzung

Contacta con nosotros:
hambacherforst@riseup.net

hamba.jpg

Grecia: Una mujer joven está en la cárcel sin razón. #FreeIrianna

Una mujer joven está en la cárcel sin razón. Ella ha sido condenada sin pruebas por “unirse a una organización terrorista”.

Irianna es una mujer griega de 29 años, nacida y criada en un barrio de clase media de Atenas (Cholargos). Ha trabajado como profesora y es estudiante de doctorado en la Universidad de Atenas, además de ser profesora voluntaria de griego para jóvenes refugiados. Estudió Filología Griega, se especializó en Lingüística y realizó su tesis de maestría sobre el griego moderno como segunda lengua o lengua extranjera. Mientras era estudiante, se enamoró de Konstantinos, estudiante de ingeniería naval de la Universidad Técnica Nacional de Atenas (NTUA), a quien conocía desde sus años de escuela.

En general, Irianna tenía una vida bastante normal para una joven griega de 29 años de edad. Hasta el viernes pasado, cuando terminó en la cárcel condenada a trece años por “posesión de armas de fuego ilegales con la intención de distribuirlas para actividades delictivas” y por ser parte del mismo grupo terrorista que su novio había sido acusado y absuelto.
Su primer encuentro con las autoridades en 2011 fue cuando, a mitad de la noche, un equipo SWAT invadió el apartamento que su novio alquilaba – deteniendo a ambos mientras dormían. Mientras estuvo detenida, proporcionó voluntariamente huellas dactilares y una muestra de ADN y cooperó todo el tiempo con las autoridades. En menos de 24 horas la dejaron marchar.
El novio de Irianna se enfrentó a cargo

s por ser miembro de un grupo terrorista llamado “Conspiracy of Fire Cells” (CFC), un grupo anarquista conocido por varias acciones “anti-establishment”. Algunas de sus acciones incluyen bombas con cartas enviadas a las oficinas del FMI en París, pero después de un largo juicio que le causó un enorme daño psicológico y financiero a él y a su familia, fue declarado inocente por unanimidad por los jueces y el fiscal aceptó su inocencia.

Durante el juicio del novio de Irianna en 2013, un escuadrón antiterrorista detuvo a Irianna en una avenida central de los suburbios del norte de Atenas. La llevaron al Fiscal de Distrito, quien le informó de que le acusaban de pertenecer al mismo grupo terrorista que su novio había sido acusado y de que su ADN fue encontrado en algunas armas de fuego que la policía griega había encontrado un año y medio antes en el campus de NTUA en Atenas. Las armas de fuego nunca fueron usadas en ninguna actividad criminal y fueron encontradas por un testigo misterioso que ni siquiera apareció en la corte para ser interrogado mientras el servicio antiterrorista no fue capaz de localizarlo. El DA decidió dejarla ir otra vez. Tuvo que presentarse tres veces al mes en la sede de la policía y no se le permitió salir del país. Posteriormente, a la espera del juicio, la Junta de Jueces le permitió asistir a dos conferencias internacionales en España y Alemania con sus colegas académicos.
La nota de referencia deja claro que “ningún elemento la vincula con la organización de Conspiración de Células de Fuego”. Tampoco se demostró ninguna evidencia de participación en la organización tras los registros. Sin embargo, en su conclusión, la nota menciona “indicios serios de culpa” sin identificar suficientes pruebas, refiriéndose simplemente a la relación de Irianna con su pareja y no menciona ningún contacto o conocimiento con ninguna otra persona de los mencionados en la categoría de terrorismo.
Su juicio duró unos dos años. Durante ese período su novio fue encontrado irrevocablemente inocente. Irianna, por su parte, luchó para vivir una vida normal y para llegar a fin de mes mientras que la recesión en Grecia era cada vez más profunda. Mientras trabajaba a tiempo completo, concluyó su tesis de maestría y comenzó su doctorado. Tuvo la suerte de tener amigos y familiares que la apoyaron durante su lucha. Buscó la ayuda del científico aclamado en el campo de la DNA, Dr. George Fitsialos, un analista forense.
Cuando el científico pidió a las autoridades que la examinarán con una muestra de ADN, recibió una respuesta negativa con la excusa de que la muestra era tan pequeña que sólo era suficiente para una prueba y, por lo tanto, no se podía realizar una segunda prueba.

El Dr. Fitsialos comparó los resultados de la prueba realizada por la policía griega y los encontró extremadamente insuficientes, recalcando que en ningún caso el resultado podría ser definitivo. El abogado de Irianna, Theodoros Mantas, comparó la situación como si dos tarjetas de crédito tuvieran los mismos cuatro primeros dígitos y todo el resto fuera diferente. Aún así los jueces no estaban impresionados.

Cuando fue el turno de Irianna, declaró de manera enfática que no sólo no es miembro de ningún grupo terrorista sino que ni siquiera es anarquista. Y por supuesto ella nunca tuvo ninguna conexión con ningún tipo de armas de fuego que fue probada de la manera más científica por la investigación del Dr. Fitsialos. Aunque los testigos dejaron claro que Irianna nunca estuvo involucrada en ninguna acción política, partido u organización, la corte pensó lo contrario. Sus amigos y personas que vivieron el juicio, lo confirman.

En el sistema penal griego, el deber de los jueces es buscar la verdad, no importa cómo. Por esta razón, antes de que los jueces lleguen a un veredicto, toman en cuenta no sólo las pruebas, sino también el carácter, la vida del acusado y las circunstancias en las que ha actuado. En el caso de Irianna, aunque hay hechos innegables que demuestran su modo de vida pacífico, sus esfuerzos para lograr un estatus académico y la lucha por mantener una forma de vida normal durante el juicio, los jueces ignoraron todo esto. La encontraron culpable.
La evidencia más extrema de las dificultades judiciales experimentadas por los que asistieron al juicio fue la negativa por parte del tribunal de tomar en consideración el recurso que Irianna había llevado ante los tribunales por lo que la encarcelaron inmediatamente. El mismo mediodía después del juicio la trasladaron a la cárcel. Los jueces habían ignorado su apelación, y la enorme cantidad de casos anteriores similares. Es común, por ejemplo, en los casos de corrupción con millones de euros que las apelaciones sean aceptadas y los acusados liberados hasta el momento en que su apelación es revisada por el tribunal.
Por lo general, para el lector, tales historias terminan con un veredicto y en el mejor de los casos, el lector podría considerar con asombro y compasión la magnitud del castigo. La historia de Irianna no termina con el sonido del martillo del juez. Se lleva a cabo a través de la “hospitalidad” del departamento de cárceles con infraestructuras superpobladas y afectadas por la crisis del sistema penitenciario griego.
La lucha de Irianna continúa y ella todavía tiene a su lado a todos aquellos que la cuidan. A pesar de su historia, con una noción de tragedia griega, la joven pareja logró firmar un acuerdo de asociación civil al día siguiente del final del juicio, uniendo sus vidas mientras los muros de la prisión los separan.

green.jpg

Traducción Free Collective. Texto de info@athenslive.gr